lunes, 13 de abril de 2020

Missing

   Supongamos que no nos echamos de menos; supongamos que yo no te echo de menos y que tú a mí tampoco. Supongamos que seguiremos estando igual de completos, supongamos que seguiremos riéndonos con las mismas tonterías que otros nos podrán decir sin ser pronunciadas por nuestros labios, supongamos que queramos oírlas dichas por otros, supongamos que no pensaremos nunca más el uno en el otro de la forma en la que hasta ahora nos pensamos.

 
  Si suponemos todo eso, se supone que seremos felices, que ahora debemos serlo y seguiremos siéndolo, pero, ¿y si...? ¿y si no fuera suficiente suponerlo? ¿Y si no fuera suficiente pensar que tras este tiempo pasado no queramos perdernos pero a la vez no vernos? ¿Y si vernos fuera nuestra desdicha de querer y saber que no? ¿Y si el no querer fuera nuestro querer de no deber ni poder?






   Supongamos que al vernos no nos echaremos de menos en el sentido que hasta ahora nos negamos a echarnos, y sí, supondré que no me echas de menos a pesar de todo, al igual que tú supondrás que yo a ti tampoco




Supongamos que suponemos bien.




No hay comentarios:

Publicar un comentario